Los medios audiovisuales han extendido prácticamente hasta el infinito los sentidos del hombre (oído - vista) permitiéndonos hoy conocer mucho más de lo que conocieron nuestros antepasados: ver lo que es invisible a simple vista, viajar al espacio, acceder a lugares distantes, participar en conferencias, espectáculos y asistir a eventos mundiales en el mismo instante en que están sucediendo, haciéndonos contemporáneos del mundo o convirtiendo nuestro planeta en una ¨aldea global¨ como determinara este fenómeno el teórico canadiense Herbert Marshall McLuhan.
Estas virtudes han convertido a los medios audiovisuales en herramientas indispensables en la industria, el comercio, la ciencia, la publicidad, el arte y por su puesto la educación. Los medios audiovisuales se han constituido en los más poderosos transmisores de cultura. Hoy cualquier profesional, independiente de su especialidad, debería conocer de medios audiovisuales pues esta es la más eficaz herramienta para la socialización de cualquier hallazgo en las diversas áreas del conocimiento.
Ante los medios audiovisuales, como poderosos instrumentos generadores y transmisores de cultura, como masificadores del pensamiento y del comportamiento humano, es preciso que existan receptores activos, de ahí que se hace necesaria una alfabetización audiovisual o competencia para leer los medios audiovisuales que nos permita tener un criterio propio frente a sus textos, una recepción activa y crítica que nos permita ser selectivos y conscientes de los mensajes que se nos transmiten a diario, que podamos apreciarlos y disfrutarlos como textos éticos y estéticos, y hacer un óptimo manejo de ellos como adelanto tecnológico y recurso pedagógico.

